María Wine

En algún lugar

En algún lugar
tiene que haber un rayo de luz
que disipe las tinieblas del futuro
una esperanza
que no se deje matar por el desencanto
y una fe
que no pierda inmediatamente la fe en sí misma

En algún lugar
tiene que haber un niño inocente
al que los demonios no han conquistado aún
un frescor de vida
que no espire putrefacción
y una felicidad
que no se base en las desgracias de los demás.

En algún lugar
tiene que haber un despertador de la sensatez
que avise el peligro de los juegos autoaniquiladores
una gravedad
que se atreva a tomarse en serio
y una bondad
cuya raíz no sea simplemente maldad frenada.

En algún lugar
tiene que haber una belleza
que siga siendo belleza
una conciencia pura
que no oculte un crimen apartado
tiene que haber
un amor a la vida
que no hable con lengua equívoca
y una libertad
que no se base en la opresión de los demás.


Ámame
*
Ámame

pero no te acerques demasiado

deja espacio para que el amor

se ría de la felicidad,

deja siempre que un fuego de mi rubio cabello

sea libre.                           


 Una extrañeza


Breves encuentros en el cruce de caminos
Luego los hombres se van por un lado
y las mujeres por el otro
por amor a la libertad y a su autorrealización.

Los niños a quienes se ha despojado de sus alas
demasiado pronto
se quedan en el mismísimo cruce de caminos
mirando fijamente con una bizca añoranza
a las diferentes direcciones por las que se han ido sus padres.

¿Adónde en nombre de la libertad
van a dirigirse los niños sin alas?


Desolación
*
*
Ella siguió viviendo su vida
en la habitación donde él había muerto
para seguir respirando siempre
sus últimos suspiros
reflexionar sobre las últimas
ideas que él pensó-
Se metía en sus ropas
se sentaba en su sillón
y leía una y otra vez
el último libro que él había leído
pero nunca pasaba de la página
a la que él había llegado-

Llevaba en la muñeca
el reloj de pulsera de él
que había hecho tic-tac a la velocidad de su pulso vivo
y ahora lo hacía débilmente al compás
del pulso renuente y triste de ella
Comía con los cubiertos de él
bebía de su taza favorita
Se peinaba con el peine de él
delante de su espejo
Se quedaba largo ratos mirando
al espejo buscando inquisitiva
como si esperase que la profundidad
le fuera a devolver por compasión
el rostro de él. 


Árbol y poema


Aquí hay un árbol:

el viento canta poemas sin palabras
en su amplia copa.
que el destino del árbol es convertirse en papel:
un papel con ansias de palabras
de una palabra con ansias de plasmarse en el papel
de una palabra con ansias de empezar un poema
de un poema no escrito que ansía su primera palabra
de un poema que ansía su poeta
Pero sé también
que el poeta sufre
cuando se tala el árbol para hacerlo papel.


Dentro de cada poema


Dentro de cada poema
brilla una lamparita

En el espacio y en el tiempo
en el mar y en la tierra
en el hombre y el animal
en todo lo creado
por la Naturaleza y por la mano del hombre
hay un poema
que brilla como una lámpara

Si buscas con detención
quizás descubras también una lámpara
dentro de tu oscuridad más profunda.

*

EL POEMA

I

El poema
nuestro tercer pulmón dador de vida
está presente en todas partes
Es el ojo
que mira alrededor de sí mismo
la rueda que eternamente gira
y teje su propio viento
Desnuda la oscuridad
con manos de luz
desafía la profundidad con la altura
el odio con el amor
forja palabras que despiertan
pero no hieren
Busca la verdad
pero le desagrada considerarla como una estatua
es movilidad: la intranquilidad palpitante de la vida
pero también el umbral momentáneo del descanso
El poema
nos contempla desde fuera y desde dentro
es enemigo de la ausencia de la fantasía
y los vicios de la costumbre
nos obliga a salir de la cuna del día cotidiano
con sus desgastados patines
nos ofrece una visión nueva:
la riqueza de la alegría de descubrir
El poema
estira su arco hasta el límite de quebrarse
para que el tono más puro suene
construye puentes entre sueño y realidad
entre el pensamiento y la actuación
su alegría centellea en cada gota de lluvia
y en el manto de la oscuridad
borda hilos de oro y plata
El poema
está presente en todas partes
un salvavidas que socorre
nuestra alegría a punto de ahogarse
y en la mano fría del dolor
coloca una joya que da el color de un recuerdo
El poema es nuestro tercer pulmón
dador de vida.

II

Sí, el poema está presente en todas partes
El brillo de diamante
en la piel negra del caracol del bosque
El pájaro
que construye el nido en una oreja de elefante
El elefante
que cuidadosamente levanta su pie torpe
para avanzar sobre un niño durmiente
El gatito
que amamanta la loba
Los monos
que cuelgan en las ramas de los árboles
igual que imágenes de nosotros mismos
La mariposa
que te seduce pero sin embargo
se niega a dejarse apresar
Todo es el principio
o el final de un poema
La brizna de hierba
que se abre paso con su lengua fresca y verde
en medio de los labios secos de una rendija de piedra
El clavo
que engendra una rosa de sangre
La fosforescencia marina
que cabalga sobre el mar
Chispas
que surgen entre el cabello y el peine
y sin embargo no encienden el pelo
convirtiéndolo en arbusto llameante
Los signos rúnicos difícilmente interpretados de las arrugas
El pájaro
que se empeña en dar brinquitos delante de ti
como si quisiera enseñarte el camino
de su nido secreto
Todo esto es poesía
que puedes hallar
si solamente aprendes a mirar
con el ojo siempre presente del poema.