Carlos Ardohain

Lo que no tiene forma

  Estar en la boca del borde del mundo
  es demasiado para mí, que apenas
  tengo un pájaro adentro de la cabeza
  vomitando allí todas sus plumas
  puede ser que entrar y salir
  sean en el fondo la misma cosa
  pero eso es demasiado para mí
  que sólo alcanzo la talla de la duda
  si es cierto que no hay realidad sin persona
  debiera considerar el origen de esos términos
  que recién empiezan a significar
  cuando han terminado de ser dichos
  pero antes está la voz que no tiene forma
  que sólo llega a ser el contorno del silencio
  esto también es demasiado para mí
  que sólo tengo un cuerpo
  alrededor de mi propio vacío.




a tu aire



La distancia que media entre mis manos
con los brazos abiertos en cruz
se traduce en centímetros cúbicos de aire
que bebería directamente de tu piel
en el instante mismo de cerrarlos para abrazarte
digo, si fuera el caso que estuvieras aquí
pero en cambio se torna preciso hacer
alguna otra cosa con el aire por ejemplo
activarlo moviendo el torso hacia delante
y hacia atrás en forma continua hasta
generar una cantidad equis de electricidad
estática, se la reconoce porque produce un cosquilleo
en la epidermis y eriza levemente el vello,
esto fabrica un campo de fuerza protector y activo
alrededor del cuerpo, una carga positiva
capaz de atraer otro cuerpo que complete
la intención primera, los brazos en cruz
los centímetros cúbicos de aire bebibles
en la piel contenida en el abrazo, etcétera




Kusho


  Un círculo es un camino
  que regresa al mismo lugar
  después de una parábola perfecta

  Yo quería que mi vida fuera así
  pero ningún dibujo se parece a otro
  y todo tiende hacia la nada.
Parental


Hay un momento
en que padre e hijo crecen
midiéndose uno en los ojos del otro
llega un momento
en que todo padre es pared
que es precisosaltar eludir atravesar
hay un momento
en que el hijo quiere ser el padre
para calzarse sus zapatos
y correr con tranco largo
llega un momento
en que todo padre es niño
y se monta sobre los hombros del hijo
para caminar en los pies de él
hay un momento
en que el padre es un buey
que toca todo lo que ve
y devora todo lo que toca
llega un momento
en que el hijo se vuelve voraz
y se alimenta con la carne
de cualquier buey de todo buey
hay un momento
en que la espalda del hijo
adquiere la forma de la espalda del padre
y ya no soporta más el mundo