Denise Levertov










Los derechos

Quiero darte algo
hecho por mí

ciertas palabras en un papel - como
si fuera a decir "tomá estas perlas azules"

o "acá tenés esta hoja colorada que encontré
en la vereda" (porque

encontrar es elegir, y la elección
fue hecha.)          Pero es difícil:

hasta ahora no encontré otra cosa
más que el deseo de dar. ¿O

copias de palabras viejas? Barato
y cruel, además de sin sentido:
                                           Entonces

tomá mejor ésto, quizás- una media-
promesa: 
Si alguna vez

escribo un poema con determinado temperamento
            (empecinado, cariñoso, huidizo,
             triste y disipado)

te lo voy a dar a vos.



Lo que ella no pudo decirle

Yo quería
conocer todos los huesos
de tu columna vertebral,
los poros de tu piel,
los mechones de vello de tu cuerpo.
Dejar
toda mi piel, mis manos,
tobillos, hombros, pechos,
incluso mi sombra,
para siempre impresos
con todo eso de vos que
para siempre me será desconocido.
Acunar tu sueño. 



Poema de amor
Tal vez soy "la parte enferma
de una cosa enferma"
                        tal vez algo
        me ha atrapado
seguramente hay una
niebla entre nosotros
                        apenas puedo
verte
        pero tus manos
son dos animales que empujan
a un lado la niebla y me tocan.



La tercera dimensión

Quién me creería
si yo dijera “me agarraron

y me abrieron  de
la cabeza a la entrepierna, y

aún estoy viva, y
camino satisfecha con

el sol y toda
la generosidad del mundo.” La honestidad

no es tan simple:
una simple honestidad es

solamente una mentira.

¿Acaso los árboles no

ocultan el viento entre sus hojas
y hablan

en voz baja?
La tercera dimensión

está escondida.
si los trabajadores

rompen piedras, las
piedras son piedras:

pero a mí el amor
me rompió

y estoy viva
para decir

la historia – pero no
honestamente:

las palabras lo cambian – dejá que sea

acá bajo el sol suave
- una ficción, mientras

respiro y
cambio el ritmo.



Poema de amor

Lo que me das es

el sol extraordinario
salpicando su luz
sobre árboles asombrados

Una rama
de frutas, balanceándose

bajo las patas de un pájaro.


de otros placeres - de gusto amargo,
destilados desde las raíces
y aún así
tengo sed de ellos.

Pero vos-
vos me das
una luz dorada del sol
en el cuerpo
de la medianoche,
el calor de un mediodía de otoño
cayendo entre las sábanas nocturnas.





The Rights

I want to give you

something I’ve made

some words on a page-as if 

to say ‘Here are some blue beads’

or, ‘Here’s a bright red leaf I found on

the sidewalk’ (because

to find is to choose, and choice 

is made.)           But it’s difficult:

so far I’ve found

nothing but the wish to give. Or

copies of old words? Cheap

and cruel; also senseless:
                                            Take

this instead, perhaps--a half-

promise: If

I ever write a poem of a certain temper

         (willful, tender, evasive,
          sad & rakish)

I’ll give it to you.



What She Could Not Tell Him

I wanted

 to know all the bones of your spine, all

 the pores of your skin,

 tendrils of body hair.

To let

all of my skin, my hands,

ankles, shoulders, breasts,

even my shadow,

be forever imprinted

with whatever of you

is forever unknown to me.

To cradle your sleep. 
  


Love Poem

Maybe I am "a sick part of a
 sick thing"
             maybe something
           has caught up with me
certainly there is a
mist between us
                            I can barely
see you
       but your hands
are two animals that push the
mist aside and touch me.
 


The Third Dimesion

Who’d believe me if I said, ‘They took and

split me open from
scalp to crotch, and

still I’m alive, and
walk around pleased with

the sun and all
the world’s bounty.’ Honesty

isn’t so simple:
a simple honesty is

nothing but a lie.
Don’t the trees

hide the wind between
their leaves and

speak in whispers?
The third dimension

hides itself.
If the roadmen

crack stones, the
stones are stones:

but love
cracked me open

and I’m
alive to

tell the tale — but not
honestly:

the words
change it. Let it be —

here in the sweet sun
— a fiction, while I

breathe and
change pace.



LOVE POEM

What you give me is


the extraordinary sun
splashing its light
                             into astonished trees.
 

A branch
of berries, swaying

under the feet of a bird.

I know
other joys-they taste
bitter, distilled as they are
from roots, yet I thirst for them.

But you-
you give me

the flash of golden daylight
in the body's
midnight,
warmth of the fall noonday
between the sheets in the dark.


(Versiones al castellano por Noelia Palma)