Luis Lhooner







CANCIÓN DE CUNA PARA UNA MOTOCICLETA QUE HUYE LENTAMENTE

Para que por fin duermas
tal vez
un sueño cómico- cómico y pesado-
atravesado por transportes
lentos como un rayo
como el motociclista que se va con ella
cruzando a tiros la
frontera
como dos ladrones sudamericanos
como las dos personas más
buscadas
al menos en tus sueños
al menos por tus sueños
que aún siguen ahí
malas fotografías
donde te ves
triste y muy feliz  y muy triste
como un turista que está siempre de paso
siempre detrás de
una
motocicleta
que huye lentamente
por el carril de altas velocidades
escapando de algún sueño
un sueño industrial
un sueño
de
aeropuerto
un sueño televisivo
un sueño de fiestas peligrosas
un guión para las momias de este continente
telenovela
maldita
a la hora de la siesta
donde aún te ves
preguntando por ella
enseñando
un
identikit

al cual ella- vaya uno a saber - ni siquiera se parece.

3 mayo 2005


CUIDANDO DE NOSOTROS

Nos gustaba visitar Santos Lugares
íbamos por ir
siguiendo
–tal vez- la literalidad del nombre.
Fumábamos
en la estación del ferrocarril
mirando llegar los trenes
como si fueran un
recuerdo
y alejarse como algo
muchísimo
peor.
Nada más ineficaz que nosotros cuidando de nosotros.
En un lenguaje de señas
-inventado-
le rezábamos a Dios que es ciego.

18-4-2014


HUMANOS

Resulta que las arañas eran dos
y compartían
su tela
en un ángulo del techo.
Las observé durante bastante tiempo.
Me preguntaba
si las unía
algo
semejante al cariño o la costumbre.
Cierta mañana una de las dos ya no estaba
y todo parecía seguir
igual.
Imaginé la noche previa:
Lágrimas, caricias y dos venenos que ya no pueden convivir.

19-7-14


LA ISLA DE BASURA

Entonces
leo algunas noticias acerca
de la isla de basura del Mar del norte.
Desechos humanos
del tamaño de un
país
cruzando- sin dirección- la noche marítima.
La luna reflejándose
en el plástico
como en un tango de la contaminación.

No puedo evitar sentir
cierta simpatía
por esa isla
de
desechos.

Es lo que dejamos en el mundo: hijos y basura.

15-6-2014


PROFUNDIDADES

A las profundidades se llega
como un barco
pinchado
donde hacés artesanías
-sábados y domingos-
por la tarde.
Allá en tu macramé espiritual
bajo las aguas
respirás
igual a tus hermanas
que son ese anzuelo hundido hasta el fondo.
Una Penélope económica
tejiendo y destejiendo
su trastorno
esperando a un boxeador.
Su zapato- robado a un tango-
tiene el barro verdadero
de una ciudad
falsa.

9-3-14