Cinzia Ricciuti






En mitad del invierno

"En mitad del invierno encontré 
en mí un verano invencible"
Albert Camus

A la deriva
en el Adriático cubierto de nieve

Veo que al mar no le gusta el frío
y a mí tampoco

Luego recuerdo a Camus
vivo Camus

En el corazón descubro
el volcán ganado en la fragua

Adiós digo
y me sustraigo.



Hashtag 

#EnUnUniversoParalelo, Rimbaud está escribiendo, se toma la cabeza y se ríe, orgulloso, de sus versos. #EnUnUniversoParalelo Rimbaud nunca dejó de escribir a los 22 años, nos llenó de versos hasta que murió a los 90 y todos fuimos más felices. #EnUnUniversoParalelo a los dictadores se les amarra a las sillas y se les pone a oír poesía continuada hasta que se dejen de maldades. #EnUnUniversoParalelo Borges nunca encegueció, ni Nietszche enloqueció, ni Beethoven ensordeció, ni Pavese se suicidó. #EnUnUniversoParalelo Whitman se sentó con Leopardi y lo convenció de la belleza de la vida y le dio un abrazo. #EnUnUniversoParalelo Bukowski no es alcohólico e igual escribe maravillas. #EnUnUniversoParalelo nadie le teme a la poesía. #EnUnUniversoParalelo nadie le teme a la belleza. #EnUnUniversoParalelo el joven poeta le enseña muchas cosas a Rilke. #EnUnUniversoParalelo el que se estrella contra un árbol es Sartre y no Camus. Me gustaría mandar a Marx a #UnUniversoParalelo y dejarlo allí hasta el fin de los tiempos. #EnUnUniversoParalelo le diría a Breton que qué bellos sus poemas, pero que las personas no somos cosas. #EnUnUniversoParalelo Beatriz no se muere y Dante igual la ama para siempre. #EnUnUniversoParalelo de verde olivo pueden vestirse sólo las aceitunas. #EnUnUniversoParalelo los malos se cansan y dejan el fastidio. #EnUnUniversoParalelo Freud hace las paces con su mamá y Edipo resuelto. #EnUnUniversoParalelo las hienas no se ríen. Ah, por cierto, todos nosotros estamos #EnUnUniversoParalelo.



Calvino el escritor

El escritor tomó las armas
el escritor jamás quiso hablar de ello 
el escritor fue comunista
el escritor dejó de serlo

el compañero de armas del escritor
fue al velorio del escritor
y encontró sola la urna
y vio a los editores del escritor
discutir con la esposa del escritor
sobre los derechos de autor del escritor

el escritor había escrito un libro
sobre un niño que se sube a un árbol
y más nunca baja
porque el escritor sabía

que debió ser ese niño
y no vivir en el mundo
de los editores carroñeros
los partidos políticos mentirosos
y las urnas solitarias

Calvino 
leí que tus amigos dicen
que en la juventud tus ojos eran dulces
y luego se te llenaron de sombras

Calvino el buen hombre
Calvino el escritor



Cuando somos cobardes

Cuando somos cobardes no escribimos. 

Cuando somos cobardes resoplamos 
nuestras angustias en palabras 
que hacemos caparazones. 

Somos tortugas. 

La ilusión siempre es coraza.



El naufragio de los traidores

Resignarse es la última playa
La de los náufragos que llegan muertos a la orilla
La de los caracoles que se arenan vacíos 

Yo no soy náufrago
Yo no soy caracol

Yo no me resigno como quisieran los traidores

Los traidores son barcos llenos de huecos
Que hacen agua de cansancio

Yo aquí sigo
Sin esperanza y rebelde
En mi barco sagrado
Navegando mi propio mar



Flashes

I
Me llamas ¿cómo estás? Me dices que te duelen las rodillas, yo lo sé y quiero preguntarte si hay comida, quiero que sepas lo mucho que te quiero y llega toda la angustia que me hincha la lengua, la sangre que me palpita en la cabeza y entonces callo y no pregunto, te dejo hablar. Menos mal que te fuiste, hija, menos mal que justo a tiempo, que si no te hubieses ido imagínate mi angustia sabiéndote allá en la Florida, sola con la niña. Sigo callando. No le digo mi angustia por sus años, porque ella sí está allá, mi madre, los míos están allá, yo estoy allá.

II
Me escribes, siempre me escribes tranquilo, qué cocinaste, vi la foto del mar, cómo están las cosas, todo bien, yo aquí fui al mercado, pero tengo que volver a ir, a otro. Te digo que oí que sobrevuelan los aviones, no contestas, descarga Google Drive, me dices, es una nube que tiene Google para almacenar archivos. Una nube. Luego vendrá el suspiro. Ese que es tan difícil de escribir en el chat.

III
Tú también me escribes, mis amigos me escriben y yo los quiero tanto, tú me dices que no quieres odiar, que estás haciendo un esfuerzo para no odiar. Te entiendo, te digo, yo no odio tampoco, pero es que me cansé de la maldad. Hay que tener cuidado con las sirenas malvadas, con sus cantos, quedamos de acuerdo en eso. Callamos, sabemos que estamos cerca.

IV
Salgo a comprar comida y la dueña del abasto de aquí me cuenta todos sus problemas mientras me rebana la mortadela y me despacha el pan. Habla habla habla habla. No deja hablar. Así son los que sufren en su ombligo. No dejan hablar. No importa, igual ni sé qué decirle, ella no sabe qué es Venezuela.

V
Peleo con comunistas, les escribo por Facebook, tengo mi propia cruzada. Soy pequeña, así me siento, pero es que me duele. Es que estoy llorando. No se le puede faltar el respeto a tanto muerto y tanta lágrima.

VI
Hice un video para decir lo que sentía y sólo se me ocurrió leer un poema de Hölderlin. Los poetas gigantes siempre dijeron las cosas mejor que yo. Luego no lo pude cargar en ninguna parte, pesa mucho. La poesía pesa.

VII
Leí que la dictadura armó una cárcel de lata, una cárcel portátil y que en la noche los vecinos oyeron los gritos de los jóvenes presos. Creo que esto que me arde por dentro se llama sed de venganza. Estoy furibunda.

VII
No puedo olvidar a Marvinia. La mujer golpeada por otra mujer. Los golpes no se olvidan nunca. Cinzia no olvida.


Breve acuático


Aquí el agua
se estrella
con paciencia.

Digna.

Todo podría ser un mar de estalactitas.

Le dejaré a la lluvia la paciencia.