Tres poemas de Fernando Gutierrez

Fotografía de Alex Stoddard







De todas tus cosas
lo que más recuerdo
era aquella bola de nieve.
La agitabas y Praga
se cubría de blanco,
mi sueño era entonces
cruzar desnuda aquel puente.
Crecí 
y alguien de mi misma estatura
me dijo que no era buena idea.
Hoy madre estoy desnuda,
nieva dentro y fuera de tu bola.
El calor de mis pies
derrite la nieve bajo los pasos.
Quedan huellas de un sueño
sobre el puente de Carlos.
Madre, hoy regresé a mi niñez
Algo más alta.

*

No soy poeta
podría pasar los días enteros
frente a una jaula, contemplando
la rutina que adormece al pájaro
y no escribiría nada.
Lo primero que un poeta hubiera hecho
sería abrir la jaula, escapar
en el mismo vuelo
para escribir el poema
con la ausencia de ambos.
Y yo aquí, esperando
no sé qué musas.

*

De nuevo el tiempo
muestra implacable
sus diferentes formas;
contundentes, y a la vez,
tan frágiles.

De nuevo la ausencia.



Fernando Gutiérrez (Barcelona)
No soy poeta, eso es un traje que no sé vestir y que sólo a unos cuantos les queda bien, yo no sabría ni encontrar la manga de la chaqueta.